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Lonja y Lavaderos de Peñarroya de Tastavins

Descubre dos elementos clave de la vida tradicional de Peñarroya de Tastavins: la Lonja medieval y los lavaderos del siglo XX, testigos de la evolución social y arquitectónica del pueblo.

Historia y función de la Lonja de Peñarroya de Tastavins

El siglo XVI marcó una época de crecimiento y prosperidad para Peñarroya y el Matarraña. Tras periodos de epidemias y conflictos, la paz y la riqueza impulsaron la expansión urbana, llevando a las familias más acomodadas a construir nuevas viviendas en las zonas bajas del pueblo y a la edificación de infraestructuras clave como la Casa Consistorial y la propia Lonja.

La Lonja no era solo un espacio arquitectónico; era el corazón de la vida social y económica de la villa. Funcionaba como mercado, punto de reunión para los vecinos y albergaba la carnicería, con derecho exclusivo para la venta de carne y el sacrificio de animales, reflejando su importancia central en la economía local.

El Juego de la Pelota: Una Tradición en la Lonja

Curiosamente, la pared de la Lonja servía también como trinquete para el juego de la pelota, un deporte con hondas raíces en la comarca. Este juego tradicional, que enfrenta a dos o más contendientes, consiste en lanzar una pelota contra una superficie vertical (como un frontón) para que el oponente la devuelva tras el rebote, utilizando la mano, raqueta o cesta. Una muestra vibrante de cómo la arquitectura se integraba con la vida cotidiana y las tradiciones populares.

¿Qué juego popular utilizaba la pared de la Lonja como trinquete?

La pared de la Lonja de Peñarroya de Tastavins fue el escenario de un deporte tradicional muy popular en la comarca: el juego de la pelota. Este juego ancestral enfrenta a dos o más contendientes que lanzan una pelota contra una superficie vertical para que el oponente la devuelva, utilizando manos, raquetas o cestas.

Arquitectura singular de la Lonja

La Lonja de Peñarroya de Tastavins presenta una característica arquitectónica notable: sus dos arcos de entrada son distintos. Uno de ellos es de medio punto, mientras que el otro es apuntado, ofreciendo un contraste visual interesante. Entre estos dos arcos, se puede observar un escudo nobiliario que añade un toque de historia y distinción al edificio.

Los Lavaderos: Un Recorrido por la Tradición Doméstica

Los actuales lavaderos, aún en uso y muy valorados por los vecinos, fueron construidos en la década de 1960. Antes de su edificación en el centro urbano, las mujeres del pueblo, responsables de esta labor, debían caminar hasta puntos más distantes. Entre los lugares habituales se encontraban los lavaderos del Santuario de Nuestra Señora de la Fuente o los de la “font dels Avellaners”, estos últimos restaurados recientemente, preservando así parte de la memoria histórica de Peñarroya.

¿Qué detalles arquitectónicos hacen única la Lonja y cuándo se construyeron los lavaderos actuales?

La Lonja de Peñarroya de Tastavins es singular por sus dos arcos de entrada diferentes: uno apuntado y otro de medio punto, además de un escudo nobiliario entre ellos. Los lavaderos actuales, todavía muy utilizados, fueron construidos en la década de 1960, un avance que evitó a las mujeres desplazarse a puntos como el Santuario de la Fuente o la "font dels Avellaners".

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Matarraña · Turismo

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