La Casa Palomo es una distinguida casa solariega ubicada en el corazón de Peñarroya de Tastavins. Su construcción en robusta piedra de sillería le confiere una solidez y belleza atemporal, característica de la arquitectura tradicional del Matarraña. El edificio se alza en cuatro plantas, coronado por un impresionante alero de madera que realza su silueta.
La fachada principal se embellece con dos portadas de arcos de medio punto, una de las cuales ostenta un escudo nobiliario, testamento de su pasado. Un total de nueve aberturas, que van desde ventanas hasta balcones, aportan una rica variedad visual a la estructura. Dos de las aberturas superiores cuentan con balcones de delicadas barandillas de madera, mientras que en el tercer piso, un balcón con barandilla de forja añade un toque de elegancia. Las demás aberturas se complementan con alféizares de piedra tallada, mostrando la maestría artesanal de la época.
En su parte posterior, orientada hacia la calle Teruel, la Casa Palomo revela más balcones con barandillas de hierro ricamente ornamentadas, algunos incluso con una distintiva forma curva, un detalle que subraya la atención al diseño en cada rincón del edificio. Este imponente alero no solo protege la estructura, sino que también contribuye significativamente a su atractivo arquitectónico general, consolidándola como un referente visual en Peñarroya de Tastavins.