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Puente de Piedra y Ermita de Santa Ana

Dos hitos patrimoniales del arrabal del puente de Beceite, vinculados desde su origen a la ampliación de la villa entre los siglos XV y XVI.

Puente de Piedra

El Puente de Piedra de Beceite, erigido entre los siglos XV y XVI, representa una obra de ingeniería esencial que marca el primer cruce del río Matarraña desde su cabecera. Con su imponente arco único y una altura de aproximadamente 15 metros, su construcción fue crucial para la localidad.

Este puente no solo facilitó el tránsito, sino que también protegió a la población de quedar aislada durante las riadas, coincidiendo con la expansión urbana y la formación de los barrios de Vilanova, Sant Roc y del Pilar.

Hoy en día, y desde la construcción de la carretera a finales del s. XIX, es paso obligatorio para llegar a Beceite.

Más información en la página del Puente de Piedra de Beceite.

El río Matarraña

En este punto, el río salva un desnivel importante desde su recorrido en la Vall del Prat hasta la población de Beceite. La fuerza del agua que ello provoca fue aprovechada para mover las ruedas de los distintos molinos a lo largo de su curso: harineros, almazaras, centrales hidroeléctricas, martinetes, papeleros, etc.

El río nace en el macizo montañoso de los Puertos de Beceite, recorre unos 100 km en dirección de sur a norte y desemboca en el río Ebro a la altura de la población de Fayón y en pleno pantano de Ribarroja.

En su primer tramo, el río presenta caudales constantes de un régimen de tipo pluvial y en muy contadas ocasiones de tipo pluvionival. En la actualidad, poca gente ha visto el río seco en este punto; solamente lo recuerdan los antiguos trabajadores de las papeleras cuando el caudal era desviado hacia las acequias.

Después de la Guerra Civil, la poza situada debajo del puente, llamada “la Cadolla”, fue vaciada con cubos para recuperar las armas que se habían lanzado en su interior durante la guerra y así aprovechar el hierro.

Ermita de Santa Ana

Ubicada en el pintoresco arrabal del puente, fuera de las antiguas murallas de Beceite, la Ermita de Santa Ana ha sido históricamente el punto de bienvenida para los viajeros que llegaban desde el antiguo camino de Peñarroya. Su construcción está íntimamente ligada a la ampliación del arrabal y a la edificación del icónico puente de piedra, elementos clave en el desarrollo de la localidad.

Arquitectura gótico-renacentista

Esta ermita es una destacada construcción de estilo gótico-renacentista, erigida en piedra tosca entre los siglos XV y XVI. A lo largo de los siglos XVII y XVIII, experimentó modificaciones significativas, incluyendo la adición de la nave principal y un impresionante pórtico exterior en 1699. En el altar, orientado hacia el oeste, observamos los detalles arquitectónicos más interesantes: ábside poligonal de cinco lados, y bóveda de crucería, la Santa que se apoya sobre el tronco octogonal de la antigua ‘Cruz del Molinar‘ decorada con tracerías góticas trilobuladas e imágenes de Apóstoles, evangelistas, San Miguel y la Piedad.

Santa Ana, madre de la Santísima Virgen María, es la patrona de las mujeres en parto. En hebreo su nombre significa Gracia. En Beceite es la abogada de la buena muerte. El 26 de julio es el día de la Santa y durante los nueve días precedentes los vecinos del barrio del Arrabal se reúnen aquí todas las noches para rezar la novena. Antaño, la fiesta se acompañaba con varios festejos; las vaquillas y el baile completaban las conmemoraciones por la Santa.

Hoy en día la ermita se utiliza también para la celebración de bodas y bautizos. La buena presencia y cuidado del edificio ayudan a la elección.

Más información en la página de la Ermita de Santa Ana.

Galería del Puente de Piedra y la Ermita de Santa Ana

Imágenes del puente sobre el Matarraña y de la Ermita de Santa Ana, en el arrabal de Beceite.

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¿Sabías que el Puente de Piedra y la Ermita de Santa Ana se construyeron a la par?

Ambos monumentos forman parte del crecimiento del arrabal del puente entre los siglos XV y XVI. El puente permitió cruzar con seguridad el Matarraña en épocas de crecida, y la ermita, situada junto al camino de Peñarroya, daba la bienvenida a los viajeros que llegaban a la villa.

Cómo visitarlos

Los dos hitos están conectados a pie por el arrabal del puente. El Puente de Piedra es de acceso libre durante todo el año; la Ermita de Santa Ana se encuentra en sus inmediaciones, junto al antiguo camino de Peñarroya.

Matarraña · Turismo

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